Cepillo de baño, con copa de hormigón

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Tradicional y con estilo: lo que no esperas que digamos de tu escobilla de baño. Da un toque de personalidad a tu aseo con la escobilla en madera de abedul, elegante y natural. La copa es de cemento mezclado con resina, con un tacto agradable y contemporáneo. Un detalle funcional y decorativo en tu baño, perfecto para combinar con el resto de menaje de baño

¿Por qué nos gusta?

✓Porque es natural, por lo menos tanto como es posible en cepillos de baño de alta duración, está hecho de madera de haya con cerdas de polipropileno, que es reciclable.

✓Es decorativa y agradable, la copa de cemento le da un toque muy sofisticado.

✓Es duradera, las cerdas de polipropileno son resistentes a la humedad y duran ilimitadamente.

✓Porque es de una de nuestras empresas artesanales favoritas, Iris Hantverk, que además cumple fines sociales.

  • Este cepillo para limpiar el inodoro, esta hecho de madera de abedul, con las cerdas de polipropileno para que no absorban agua y sean fáciles de limpiar y mantener en condiciones sanitarias óptimas. La copa es de hormigón, al que se le ha añadido una pequeña cantidad de polímero. Esto lo vuelve un poco elástico y moldeable, pero no blando que permita doblarla. Queda como piedra, pero con un tacto más agradable y cálido, haciendo el objeto en si más bonito y decorativo. No contiene ninguna sustancia dañina para el medio ambiente.
    Se hace a mano en una pequeña fundición en las afueras de Estocolmo, con el hormigón moldeado de una masa relativamente viscosa que hace que su superficie tenga suavidades variables y pequeñas variaciones de color, dándole textura y carácter.
    NOTA: No puedes usar la copa de hormigón llena de agua y detergente y tener el cepillo de pié en ella. Usa el cepillo con detergente de cuarto de baño, limpia el inodoro y luego sacúdelo para escurrirlo al ponerlo en la copa. Este producto, a diferencia de la mayoría de Iris Hantverk, no está hecho a mano.
    Te invitamos a que conozcas un poco más de la apasionante historia de esta empresa y porqué es diferente y merecedora de tu atención en nuestra página de marcas.
  • Madera de abedul y polipropileno para el cepillo.
    La copa es de hormigón moldeado con resinas no dañinas.
  • Es oportuno poner algo de aceite a la madera de vez en cuando. Recomendamos aceite comestible o aceite de linaza y aplicarlo con un paño. Si utilizas aceite de linaza, asegúrate de escurrir y aclarar el paño para evitar que se inflame. Deja que el aceite penetre la madera antes de usar de nuevo.
Sobre la marca

Sobre la marca

Hay historias fascinantes. Cómo algunas empresas llegan a ti y cómo se hace su producto, son toda una épica. En los libros de Iris Hantverk constan entre sus empleados 6 invidentes, que son el testimonio de su larguísima historia:
A finales del siglo XIX Suecia se fue desarrollando como sociedad industrial y la gente se mudó paulatinamente a las ciudades. Fue entonces, cuando el Dr. Axel Beskov fundó la Escuela de Manila en 1870, un taller para invidentes en Estocolmo. Inicialmente eran 9 y vivían y trabajaban en el taller, se llevaban el 75% de las ventas. En 1889 un grupo de ellos fundó un pequeño partido político, para animar a los invidentes a participar de la vida social y política, en lugar de quedarse aislados. Poco a poco organizaron a los artesanos y les ayudaron a vivir de su trabajo hasta que en 1902 se mancomunaron para comprar material para hacer cepillos y cestas, que revenderían a coste a los socios. En 1906 compraron una propiedad que convirtieron de almacén, fábrica y tienda y que fue los orígenes de Iris Hantverk.
En 2012 el estado sueco dejó de subsidiar las actividades de los invidentes tras lo que Iris Hantverk entró a pérdidas y su dueño la puso a la venta. Dos empleados de la empresa, Richard Sparrenhök y Sara Edhäll, la compraron con la visión de revivir el antiguo oficio artesanal de la confección de cepillos.
Su producto es decididamente no vegano (muchos de sus cepillos se elaboran con pelo animal) pero creemos que lo natural de sus materias primas (madera, pelo, acero) y lo artesanal y sostenible de su actividad, junto con su función social hacia los invidentes, la hace una gran candidata para nuestra selección. Eso sin mencionar la calidad, tradición e historia que caracterizan Iris Hantverk.