Cepillo para limpiar sartenes

€23,99

( / )
No disponible

Por favor seleccione todas las opciones.

2 artículo queda

Notificame cuando esté disponible:

Las cerdas de este cepillo, firmes y naturales, son ideales para lavar ollas y sartenes, de manera efectiva y sin rallarlas. El mango un poco largo y redondo te permite aplicar fuerza y cogerlo con naturalidad. Pasa las cerdas por la superficie de tus útiles de cocina con un poco de agua caliente y jabón suave y ya está. Es también el cepillo favorito para limpiar sartenes de freír!

¿Por qué nos gusta?

✓¿Crees que el estropajo es lo mejor? es porque no has probado este cepillo. Es natural, tradicional y limpia increíble. Hecho de madera de abedul.

✓No te dejes las manos: Resistente y fuerte para fregar bien, hecho con mezcla de fibra de tampico y fibra de palma.

✓Además es conveniente y añade un toque de personalidad a tu cocina.

✓Porque es de una de nuestras empresas artesanales favoritas, Iris Hantverk, que además cumple fines sociales.

  • El cepillo para fregar sartenes es un objeto simple y bello, como muchos de los productos de esta interesante compañía. Este cepillo para las ollas y sartenes, es un regreso a lo más tradicional. El mango del cepillo está hecho de madera de arce y el pelo del cepillo esta hecho de fibra de tampico y fibra de palma. Sirve para fregar las ollas y sartenes con energía sin rallarlas gracias a las fibras naturales, es uno de los cepillos más duros de la colección, un poco más que el que es solo de tampico.
    Está hecho siguiendo los métodos tradicionales de la industria de los cepillos escandinavos de los que Iris Hantverk es heredera. Te invitamos a que conozcas un poco más de la apasionante historia de esta empresa y porqué es diferente y merecedora de tu atención en nuestra página de marcas.
  • La fibra blanca, fibra mejicana, henequén, ki, sisal o fibra de tampico se extrae de las hojas de ciertas variedades de Ágave (Agave Sisalana y Agave Foreyodes) que crecen fundamentalmente en México. La hoja carnosa del Ágave se corta y se tritura, y luego sufre un proceso de batido mecánico para liberar las fibras. En las plantaciones más grandes se utilizan máquinas para el triturado y batido. Su color natural varía del verde al amarillo/blanquecino aunque a veces llega a ser negra o gris. Este material se usa mucho para hacer escobas de uso exterior, cepillos para madera, para uñas y para baño. Se puede mezclar con otros materiales tales como la fibra de palma o de coco.
    El Bassine o fibra de palma proviene del Borassus Flabellifer (Palma de Palmira) o la planta del sago y crece en la India, Sri Lanka y sureste de Asia. El proceso de trillar las hojas secas de la palmera libera las fibras. Estas son de color marrón y de forma habitual el bassine es más blando y frágil que otras piasavas. La bassine Colombo, de Sri Lanka es un tipo más rígido de bassine.
  • La mejor manera de cuidar los cepillos y escobas es quitar la suciedad con tu mano, Si el pelo ha perdido su forma y está doblado, puedes mojarlo con agua templada y ponerlo derecho mientras está húmedo. Cuélgalo para secarlo.
    Es oportuno poner algo de aceite a la madera de vez en cuando. Recomendamos aceite comestible o aceite de linaza y aplicarlo con un paño. Si utilizas aceite de linaza, asegúrate de escurrir y aclarar el paño para evitar que se inflame. Deja que el aceite penetre la madera antes de usar el cepillo de nuevo.
Sobre la marca

Sobre la marca

Hay historias fascinantes. Cómo algunas empresas llegan a ti y cómo se hace su producto, son toda una épica. En los libros de Iris Hantverk constan entre sus empleados 6 invidentes, que son el testimonio de su larguísima historia:
A finales del siglo XIX Suecia se fue desarrollando como sociedad industrial y la gente se mudó paulatinamente a las ciudades. Fue entonces, cuando el Dr. Axel Beskov fundó la Escuela de Manila en 1870, un taller para invidentes en Estocolmo. Inicialmente eran 9 y vivían y trabajaban en el taller, se llevaban el 75% de las ventas. En 1889 un grupo de ellos fundó un pequeño partido político, para animar a los invidentes a participar de la vida social y política, en lugar de quedarse aislados. Poco a poco organizaron a los artesanos y les ayudaron a vivir de su trabajo hasta que en 1902 se mancomunaron para comprar material para hacer cepillos y cestas, que revenderían a coste a los socios. En 1906 compraron una propiedad que convirtieron de almacén, fábrica y tienda y que fue los orígenes de Iris Hantverk.
En 2012 el estado sueco dejó de subsidiar las actividades de los invidentes tras lo que Iris Hantverk entró a pérdidas y su dueño la puso a la venta. Dos empleados de la empresa, Richard Sparrenhök y Sara Edhäll, la compraron con la visión de revivir el antiguo oficio artesanal de la confección de cepillos.
Su producto es decididamente no vegano (muchos de sus cepillos se elaboran con pelo animal) pero creemos que lo natural de sus materias primas (madera, pelo, acero) y lo artesanal y sostenible de su actividad, junto con su función social hacia los invidentes, la hace una gran candidata para nuestra selección. Eso sin mencionar la calidad, tradición e historia que caracterizan Iris Hantverk.