Cinco consejos para unas navidades más sostenibles

Cinco consejos para unas navidades más sostenibles

Estamos a punto de meternos de lleno en las que probablemente sean las fiestas más familiares, emotivas y consumistas del año. Todo en estos días va de luces, decoración colorida y brillante, excesos de comida (y bebida) y muuuuchos regalos. Si, como nosotros, intentáis llevar un estilo de vida sostenible y respetuoso con el planeta, seguro que se os ponen los pelos de punta solo de pensarlo (a lo que contribuye la bajada de temperaturas general por el cambio de estación, que también llega).

A priori, parece imposible, o muy difícil, eludir esta avalancha de compras a la que se nos empuja desde todos los lados, pero os aseguramos que con un poco de sentido común, espíritu zen y estos consejos, se puede conseguir disfrutar de todo lo bueno de la navidad, con su generosidad y amor, de forma mucho más sostenible.

1. La decoración.

No descubrimos la pólvora si decimos que la inmensa mayoría de los artículos de decoración navideña están hechos de plástico. Todo un desperdicio si además tenemos en cuenta que muchas de esas bolas, guirnaldas, lazos y paquetitos en un par de semanas estarán en la basura.

Nuestro primer consejo es que, antes de comprar nada nuevo, reutilicéis todo lo que ya tengáis en casa, incluido el árbol. El segundo, que todo lo que compréis sea de materiales naturales (madera, papel, cerámica) y de larga duración, para que los podáis aprovechar durante muchas navidades más. Otra opción muy aconsejable, especialmente si hay niños en casa, es hacerlos vosotros mismos. Hay multitud de tutoriales en internet para hacer estrellas y otros adornos con papel reciclado, masa salada o incluso galleta, que garantizarán también unos buenos ratos de entretenimiento.

El árbol es un tema en sí mismo, porque los artificiales de plástico son nefastos para el medio pero tampoco tiene mucho sentido cortar uno natural y dejar que se muera durante las dos o tres semanas en las que lo tendremos en casa. Mejor utilizar uno antiguo, y darle tantas "vidas" como podamos, o elegir una opción de algún material natural que nos dure muchos años.

2. La comida.

Las reuniones familiares y de amigos (aunque en los últimos años sean bastante más limitadas y reducidas por el COVID) son un referente en estas fiestas, como también la comida en su versión más deliciosa y abundante. Y las sobras, esas que luego se pasan días y días en la nevera hasta que finalmente acaban en el cubo de la basura.

Pasar un rato planificando el menú, contando los comensales y preparando una lista de la compra puede ayudarte no solo a una sesión de cocina menos estresante sino a minimizar la cantidad de alimento que se desperdicia. Para más consejos sobre cómo evitar tirar comida puedes consultar esta publicación que hicimos hace algún tiempo en Instagram.

3. Los regalos.

Este es otro de los puntos en los que nuestros cerebros se electrocutan: por un lado, nos horroriza ese maratón de compras que se dispara en navidad, y el sinsetido ecológico que significa, pero, por otro, nos encanta regalar, ver las caras de ilusión de nuestros hijos, amigos y familiares cuando reciben ese detalle que les trasmite nuestro cariño y deseo de felicidad.

Pero lo cierto es que no hay que dejar de regalar sino que se puede hacer con criterio sostenible; hay multitud de opciones para regalar que no implican utilizar recursos innecesariamente o generar desechos evitables. Podéis regalar experiencias, como una visita a un museo, un masaje o un curso de cocina o manualidades; vuestro tiempo, enseñando algo que dominéis, como jugar al ajedrez o hacer punto, ayudando en alguna tarea difícil o acompañando a alguien que vive solo; o algo que hayáis hecho vosotros, como una bufanda, un cuadro de punto de cruz, una caja de deliciosas galletas casera o un tarro de pisto manchego.

Y también podéis regalar productos que ayuden a vuestros seres queridos a llevar una vida más sana, sostenible y responsable. Aquí tenéis una selección de ideas para todos los públicos y presupuestos para ayudaros e inspiraros.

4. Los envoltorios.

No sabemos si nadie ha calculado nunca los metros y metros de papel de regalo que se usan en estas fechas, pero estamos seguros de que la cifra da vértigo. Un papel que, por cierto, en muchos casos no es reciclable o ni siquiera llega al contendor azul.

Papel de periódico, revistas antiguas, servilletas de tela, tarros de cristal... todas estas son estupendas alternativas para envolver los regalos y darles un toque mucho más personal. Los paquetes se pueden cerrar con un cordón de lino o algodón, en vez de cinta adhesiva, y decorar con alguna ramita del jardín.

5. Las compras.

Sean regalos, comida, decoración navideña o algún extra, podemos seguir unos cuantos consejos básicos para que nuestras compras sean un poco más sostenibles: elegir comercios de proximidad, analizar si realmente necesitamos todo lo que queremos comprar y leer bien las etiquetas, asegurándonos de que los ingredientes o materiales son sostenibles, al igual que su origen.

Si tenéis algún consejo más para disfrutar de unas fiestas más sostenibles, nos encantaría que lo compartierais con nosotros en los comentarios.

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