Qué es la "ecolimpieza" y por qué deberías evitar productos de limpieza tóxicos

Qué es la "ecolimpieza" y por qué deberías evitar productos de limpieza tóxicos

Aunque no sea una actividad lúdica o que muchos de nosotros verdaderamente disfrutemos, la limpieza ocupa un lugar importante en nuestas vidas cotidianas. Fregamos los platos, limpiamos la cocina y los baños, lavamos la ropa, barremos... Y, nos agrade más o menos hacerlo, podríamos afirmar que a la mayoría nos gusta disfrutar de un entorno limpio y acogedor.

Cuando hablamos de "ecolimpieza" nos referimos a algo tan simple como sustituir los productos y utensilios habituales por otros de la misma efectividad pero con un efecto mucho menor en nuestra salud y la del planeta. Este efecto es múltiple y abarca diferentes aspectos, desde el punto de vista de la contaminación del agua, tierra o nuestra propia casa, hasta la generación de residuos difícilmente eliminables del medio o la utilización innecesaria de recursos, pasando por la salud de nuestras familias.

Cuando compramos artículos de limpieza, normalmente no leemos la lista de ingredientes o componentes y, cuando lo hacemos, es muy probable que no entendamos qué son exactamente ni qué perjucios pueden tener sobre nuestra salud y la de nuestro entorno. Aquí os hacemos un breve resumen de cuáles son los principales malhechores que nos podemos encontrar en el pasillo de la limpieza en el supermercado:

1. Plásticos.

Estropajos, esponjas, bayetas de cocina y los famosos trapos de microfibras están en su mayoría fabricados a partir de plástico. Esto tiene un doble perjuicio en el medio; por un lado, en cuanto al uso de recursos finitos (el petroleo del que derivan los materiales plásticos) y, por otro, los microplásticos que todos y cada uno de estos utensilios desprenden cada vez que los usamos y/o lavamos.

Afortunadamente, tenemos alternivas múltiples y variadas: desde estropajos de lufa, tela o incluso fibras recicladas hasta bayetas de celulosa compostables, pasando por cepillos de materiales totalmente naturales y trapos de cocina de algodón o lino. Todos y cualquiera de ellos proporcionan resultados iguales o incluso mejores que sus colegas de plástico con una huella medioambiental y en la salud infinitamente menor o inexistente.

2. Contaminantes.

Compuestos químicos como tensioactivos, fosfatos, lejías y amoniacos puede que faciliten la limpieza pero contribuyen ampliamente a la degradación de nuestras tierras, ríos y océanos. Especialmente porque se vierten en cantidades cada vez más grandes.

La buena noticia es que, a pesar de lo que los anuncios llevan repitiéndonos años, no los necesitamos para una limpieza eficaz y hay estupendos fabricantes que nos ofrecen gamas completas de productos de limpieza para todos los rincones del hogar formulados con ingredientes naturales, biodegradables y respetuosos con el medio.

3. Tóxicos.

Muchos de esos componentes químicos de los que hablábamos en el apartado anterior no solo son agresivos para el medio natural, sino para nosotros mismos, amenazando nuestra salud y la de nuestra familia. Los culpables habituales en este campo son ftalatos, presentes en casi todo lo que tiene perfume y demostradamente disruptores hormonales, percloroetileno y triclosan, con posibles efectos cancerígenos, entre otros muchos.

Cambiando todos esos líquidos, jabones y detergentes de limpieza habituales por otros ecológicos, que no contienen ninguno de estos ingredientes, estaremos garantizando una casa limpia y mucho más saludable, además de respetuosa.

Para terminar, nos gustaría hacer énfasis en un hábito por el que luchamos en todos los aspectos de nuestra vida y consumo, y que por supuesto también tiene sitio en el ámbito de la limpieza: di no a los productos de un solo uso como toallitas limpiadoras, cubremopas, etc. Son un verdadero despilfarro a nivel de recursos y desechos, tan solo evitándolos ya estamos dando un gran paso en nuestro camino a la sostenibilidad.

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