Introducción a la sostenibilidad

Introducción a la sostenibilidad

Sostenible

  1. adj. Que se puede sostener. Opinión, situación sostenible.
  2. adj. Especialmente en ecología y economía, que se puede mantener durante largo tiempo sin agotar los recursos o causar grave daño al medio ambiente. Desarrollo, economía sostenible.

¿Cuántas veces habéis leído el adjetivo sostenible en los últimos días, semanas o meses? Podríamos asegurar sin temor a equivocarnos mucho que prácticamente cada día os encontráis en alguno u otro sitio (anuncios, noticias, publicaciones en redes) con esta palabra que parece aplicable a cualquier cosa que hacemos (o no hacemos).

Sostenible, como podéis leer más arriba en la definición de la Real Academia de la Lengua, se refiere a lo que se puede mantener durante largo tiempo sin agotar los recursos del planeta o causarle daños graves. Si hacemos repaso de nuestra vida diaria, podemos darnos cuenta de que la mayoría de lo que hacemos no encaja con este término: nos desplazamos mayoritariamente utilizando combustibles fósiles, que son los mismos que empleamos para calentarnos en invierno, refrescarnos en verano y cocinar; la gran mayoría de alimentos y productos de consumo diario que entran en nuestras casas vienen envueltos o contenidos en plástico, que se fabrica también a partir del petróleo; lo que comemos se cultiva o alimenta consumiendo gran cantidad de recursos, como el agua o el mismo suelo, que termina agotado por la agricultura y la ganadería intensiva; y lo mismo ocurre con lo que nos vestimos.

No se trata de responsabilizarnos a los consumidores, que nos encontramos en esta rueda inmensa de despropósito en la que, en apariencia, tenemos muy pocas opciones. El sistema no lo hemos inventado nosotros, sino que ha ido creciendo a nuestro alrededor a medida que la población mundial crecía exponencialmente, crecían nuestras necesidades y las empresas que se ocupan de producir y comercializar estos bienes de consumo no tienen exactamente el bienestar global en su lista de prioridades.

Pero, aunque no tengamos la responsabilidad, sí que tenemos la posibilidad de salirnos de la rueda y ser protagonistas del cambio. Salirnos poco o mucho, dependiendo de nuestras posibilidades de compromiso, que no son las mismas para todos y dependen mucho de cómo sea nuestra familia, dónde vivamos, nuestra capacidad de gasto. Y protagonizar el cambio de formas también distintas pero todas relevantes: un solo cambio de hábitos hacia un consumo más sostenible supone un ahorro de recursos considerable al cabo de un año, y aún más considerable si sumamos el esfuerzo de cada vez más personas y familias que quieren contribuir a este cambio. Pero además de ese ahorro de recursos y ese beneficio directo para el medio ambiente, también estamos haciendo que el sistema cambie: las mismas empresas que lo crean y mantienen se dan cuenta de que sus clientes se les escapan de las manos porque quieren otro tipo de productos; cuantos más clientes pierdan más esfuerzos harán en darles lo que quieren, aunque para ello tengan que cambiar su forma de hacer las cosas.

Al menos esto es lo que creemos en tucasa.eco, y lo que nos motiva a facilitaros y acompañaros en un viaje a una forma de vida más sostenible, más saludable y mucho más satisfactoria, en la que, cada uno en la medida de sus posibilidades, escogemos lo mejor para este precioso planeta que nos acoge y que, en definitiva, es lo mejor para nosotros y nuestras familias.

¿Queréis viajar con nosotros? Aquí os dejamos una breve guía con simples consejos para iniciar hábitos sostenibles desde vuestra casa, y desde este blog iremos también compartiendo consejos y opciones para hacer el camino aún más fácil. Esperamos que nos dejéis acompañaros.

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