Detergente en pastillas para tu lavaplatos
Las pastillas lavavajillas de Sonett contienen minerales e ingredientes orgánicos que son completamente biodegradables. No contienen enzimas, ni blanqueadores a base de cloro, ni fosfatos ni fragancias. Ten en cuenta que nos son aptas para lavar productos plomados, de plata o porcelana pintada a mano.
Origen y propiedades de los ingredientes:
Los principales componentes de estas tabletas son: el carbonato de sodio, los silicatos y el aceite de ricino
El carbonato de sodio, se manufactura a partir de cal y sal común y sirve para dispersar la grasa en finísimas gotas, ayudando a la labor disolvente de grasas de los silicatos.
Los silicatos se obtienen a partir de la fusión de arena con carbonato sódico y, gracias a su alcalinidad, son capaces de eliminar la grasa en el lavavajillas por saponificación, haciéndolas por tanto solubles al agua. Estos silicatos hacen que los restos de comida en la vajilla se hinchen, propiciando su desprendimiento.
El aceite de ricino sulfatado se obtiene haciendo reaccionar el aceite de ricino con ácido sulfúrico. Este intensifica la capacidad del detergente para disolver las grasas, al hacer que la tensión superficial del agua se reduzca y penetre los tejidos y la suciedad más profundamente.
Adicionalmente las pastillas contienen percarbonato de sodio (oxigeno blanqueador), que durante el lavado libera oxígeno, además de agua y carbonato sódico. Este oxígeno liberado sirve para eliminar manchas como el café o té de los vasos y tazas, que son susceptibles a la oxidación. El percarbonato de sodio es un complejo molecular que se obtiene cuando el peróxido de hidrogeno absorbe carbonato de Sodio (Sosa). Cuando se expone al calor (a partir de 50°C el peróxido de hidrógeno se descompone de nuevo en agua y oxígeno activo. Conforme aumenta la temperatura la reacción química se acelera. El oxígeno que se desprende es especialmente activo en manchas de tipo orgánico. Al oxidar las manchas las vuelve incoloras o alternativamente descompone por oxidación las sustancias adheridas y las vuelve solubles al agua.
El citrato que se obtiene por la fermentación de derivados que contienen azúcares, como por ejemplo melazas, se añade al detergente lavaplatos a fin de que se asocie con la cal del agua y proteger al aparato de depósitos de cal, que a lo largo del tiempo lo averiarían. Es comúnmente conocido que los lavaplatos a pesar de llevar ablandadores de agua por intercambio de iones, no logran eliminar la cal lo suficiente para una operación a largo plazo.
El efecto del citrato se intensifica con las propiedades anti cal del gluconato de sodio, la inulina de carboximetilo y el diacetato glutamato de tetrasodio. El gluconato de sodio es la sal de sodio de los ácidos glucónicos, que aparecen de forma natural en las frutas y en la miel. La inulina de carboximetilo se fabrica a partir de la carboximetilación de la inulina de almidones que se extraen de las raíces de achicoria. El diacetato glutamato de tetrasodio consiste en un 86% de productos renovables que contienen almidón y azúcar
Biodegradibilidad:
Los silicatos y el Carbonato de sodio, al ser minerales existentes en la naturaleza no necesitan más degradado.
El percarbonato de sodio, durante el proceso de lavado y blanqueado se desintegra en sosa mineral, agua y oxígeno, por lo tanto deja la lavadora ya en un estado que no requiere posterior degradación – el blanquedado y degradado forman parte del mismo proceso.
El citrato, una sustancia presente en las plantas, animales y seres humanos se degrada completamente en la naturaleza gracias a los micro organismos en unos dos o tres días después del uso.
Los tensioactivos de azúcar y el aceite de ricino sulfatado, a pesar de sufrir un proceso de fabricación, por estar hechos de materiales brutos naturales y renovables, mantienen su estructura molecular intacta durante el proceso. Por lo tanto, son fácilmente degradados por microorganismos en el agua del alcantarillado y se reintegran en el ciclo natural de forma rápida y al 100%

