Biodegradable
Natural
Sin Plástico
Muchas veces tenemos tareas que implican ensuciarnos las manos: con tierra en el jardín, con aceite, con grasa al repara la bici... Eso significa que las uñas se ensucian y puede ser difícil mantenerlas limpias. Estos cepillos para uñas están especialmente pensados para ello y para eliminar la suciedad más resistente. Un cepillo con las cerdas de sisal resistentes que al mismo tiempo es lo más natural posible y ayuda a cuidar las uñas sin hacerles daño. Este cepillo es bueno, y está bien hecho y te durará tiempo sin necesidad de comprar otro.
¿Por qué nos gusta?
- ✓Porque es perfecto para las uñas, es de cerdas firmes, pero que no duelen. Es una manera simple de cuidar las uñas más allá de que cortarlas
- ✓Porque está hecho de madera de roble aceitada, a mano es decir, natural y sostenible. Hecho de cerdas de sisal, es vegano.
- ✓Porque Iris Hantverk es un negocio tradicional y una de nuestras empresas sociales favoritas
- Sello
- Biodegradable
Natural
Sin Plástico - Medidas
- 10cm de largo x 3cm de ancho x 4cm de alto
Sobre la marca Iris Hantverk
Hay historias fascinantes. Cómo algunas empresas llegan a ti y cómo se hace su producto, son toda una épica. En los libros de Iris Hantverk constan entre sus empleados 6 invidentes, que son el testimonio de su larguísima historia:
A finales del siglo XIX Suecia se fue desarrollando como sociedad industrial y la gente se mudó paulatinamente a las ciudades. Fue entonces, cuando el Dr. Axel Beskov fundó la Escuela de Manila en 1870, un taller para invidentes en Estocolmo. Inicialmente eran 9 y vivían y trabajaban en el taller, se llevaban el 75% de las ventas. En 1889 un grupo de ellos fundó un pequeño partido político, para animar a los invidentes a participar de la vida social y política, en lugar de quedarse aislados. Poco a poco organizaron a los artesanos y les ayudaron a vivir de su trabajo hasta que en 1902 se mancomunaron para comprar material para hacer cepillos y cestas, que revenderían a coste a los socios. En 1906 compraron una propiedad que convirtieron de almacén, fábrica y tienda y que fue los orígenes de Iris Hantverk.
En 2012 el estado sueco dejó de subsidiar las actividades de los invidentes tras lo que Iris Hantverk entró a pérdidas y su dueño la puso a la venta. Dos empleados de la empresa, Richard Sparrenhök y Sara Edhäll, la compraron con la visión de revivir el antiguo oficio artesanal de la confección de cepillos.
Su producto es decididamente no vegano (muchos de sus cepillos se elaboran con pelo animal) pero creemos que lo natural de sus materias primas (madera, pelo, acero) y lo artesanal y sostenible de su actividad, junto con su función social hacia los invidentes, la hace una gran candidata para nuestra selección. Eso sin mencionar la calidad, tradición e historia que caracterizan Iris Hantverk.
Características
Natural
Sin Plástico
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Opiniones sobre el producto

