INCI: Sodium Cocoyl Isethionate, Aqua, Coco-Betaine, Avena Sativa Kernel Flour*, Betaine, Prunus Amygdalus Dulcis Oil*, Simmondsia chinensis seed oil*, Parfum, Inulin, Kaolin, Pisum Sativum Peptide, Theobroma cacao seed butter, Oryza sativa starch, Cicer arietinum flour. // *Procedente de agricultura ecológica.
Avena:
Gracias a su gran aporte proteico, así como a su contenido en minerales como el calcio, magnesio, silicio y potasio, y vitaminas del grupo B, es capaz de fortalecer, nutrir y suavizar la fibra capilar. Además, es ideal para aquellas personas que tienen el pelo fino, pues contribuye a engrosarlo. Calma la irritación del cuero cabelludo, gracias a su riqueza en proteínas protege la fibra capilar de la deshidratación y es rica en saponinas por lo que ayuda a limpiar las impurezas de manera natural.
Arcilla blanca:
Rica en silicio y aluminio, está indicada para todo tipo de cabello. Tiene funciones nutritivas, regeneradoras, combate la alopecia y también es un remedio natural contra la dermatitis seborreica y la caspa.Calma y refresca el cuero cabelludo, absorbe impurezas, da vida al cabello seco, debilitado o graso.
Proteína de guisante:
Es una proteína rica en lisina y arginina, además de en leucina, isoleucina y valina.
La arginina, al ser precursora del óxido nítrico (NO), es de vital importancia en el crecimiento del cabello ya que su efecto vasodilatador favorece el desarrollo capilar. Debido a que la abundancia de monóxido de nitrógeno abre los canales de potasio de las células, logra una mejora de la irrigación sanguínea del folículo piloso derivando en una estimulación del crecimiento del cabello.
La arginina es capaz de proteger el cabello del daño excesivo causado por la decoloración capilar. Un estudio demostró que la arginina previene los efectos dañinos y debilitantes del peróxido de hidrógeno sobre el cabello, también conocido como el proceso de coloración oxidativa.
El estudio manifestó que cuando te coloreas el cabello, el peróxido de hidrógeno en realidad ataca a los aceites y proteínas naturales en la estructura capilar, disminuyendo la fuerza del cabello. En este estudio, los investigadores reemplazaron el amoníaco por arginina, y demostraron que la arginina realmente penetraba en las fibras del cabello, dando como resultado un cabello significativamente más fuerte.
La lisina ayuda a fortalecer los folículos pilosos y contribuye a mantener un cabello brillante y saludable.
La proteína de guisante retrasa la pérdida de agua del cabello y lo mantiene hidratado, lo revitaliza, aporta brillo y volumen, combate el envejecimiento del cabello y lo deja voluminoso y sedoso.
Almidón de arroz:
Aporta suavidad y brillo al cabello. Además, por sus propiedades de absorción, es ideal para cabellos grasos.
Aceite de almendras:
El aceite de almendra es rico en vitamina A (mantiene las membranas celulares saludables), B1 y B6 (promueven el crecimiento sano del cabello) y E (un poderoso antioxidante que ayuda a la circulación de nutrientes en el cuero cabelludo). Aporta un extraordinario brillo al cabello, combate su sequedad y previene la caída. Los ácidos grasos omega 3, 6 y 9 que contiene ayuda a proteger el cabello de los efectos dañinos del sol, reparando la queratina natural del cabello e impidiendo su deterioro. Ayuda a reparar las puntas abiertas y por su capacidad para retener la humedad, ayuda a combatir la sequedad, evitando los picores y la acumulación de células muertas vinculadas a la caspa.
Aceite de jojoba:
En su composición hay una 97% de ceramidas que la hacen muy estable al calor y la oxidación, conservando íntegras sus propiedades con el paso del tiempo. Es rico también en vitamina E, fotoprotector de la piel y cabello, y en ácido linoleico que actúa regenerando las células de la piel. Esto lo convierte en un potente reparador del cabello quebradizo y en regulador del sebo del cuero cabelludo. Esta misma capacidad seborreguladora, hace que sea ideal para pieles mixtas y grasas con tendencia acnéica. Posee propiedades humectantes y nutritivas, por lo que ayuda a prevenir las arrugas, mejora la apariencia de estrías y repara la barrera epidérmica. Nutre, fortalece y protege el cabello.
Manteca de cacao:
La manteca de cacao es una fuente de ácidos grasos, vitamina E y antioxidantes, vitaminas y minerales. Humecta profundamente el cabello, especialmente el cabello rizado, seco o dañado.
Es un excelente remedio para el cabello dañado por tratamientos, deshidratación, estrés por el sol o el calor, ya que tiene una fuerte acción emoliente y nutritiva.
Es responsable de proteger de las agresiones externas y aporta vitalidad, haciendo que el cabello sea suave, brillante y sedoso.
Tiene propiedades antioxidantes gracias a la vitamina E que contiene y restaura el tono y la elasticidad del cabello.